Una reciente controversia en Dinamarca reabrió el debate sobre las prácticas de alimentación en zoológicos, luego de que el Zoológico de Aalborg solicitara a la comunidad donar animales pequeños para alimentar a sus depredadores en cautiverio.
El zoológico pidió donaciones de pollos, conejos y cobayas mediante una publicación en Facebook, donde explicó que los animales serían eutanasiados de forma respetuosa y utilizados como alimento para especies como el lince europeo, con el objetivo de replicar su dieta natural y mantener su comportamiento instintivo.
La petición generó críticas de defensores de los derechos animales y de parte de la opinión pública, quienes cuestionaron la ética de sacrificar mascotas domésticas para alimentar a depredadores.
El zoológico defendió la práctica como una medida profesional para imitar la cadena alimentaria natural y evitar el desperdicio.
El caso del pony
En medio de la polémica, Pernille Sohl, una mujer danesa de 44 años, reveló que donó el pony alemán de equitación de su hija, de 22 años, llamado Chicago 57, para alimentar a los leones del zoológico.

Sohl explicó que tomó la decisión en 2020, al considerar que el pony debía ser sacrificado por su avanzada edad y problemas de salud.
Afirmó que el animal sería sacrificado de cualquier forma y que el zoológico garantiza un trato respetuoso antes de utilizarlo como alimento.
El zoológico ofrece incentivos fiscales a quienes donan animales: desde 100 coronas danesas por animales pequeños hasta pagos por kilogramo en animales grandes como caballos. Gracias a este esquema, en lo que va del año ha recibido 137 conejos, 22 caballos, 53 pollos y 18 cobayas.
El caso ha intensificado la discusión sobre los límites éticos del manejo animal en cautiverio y la dificultad de equilibrar el bienestar de los depredadores con la sensibilidad social hacia las mascotas domésticas.



