El tren interroceánico retomó desde el lunes recorridos de prueba entre Coatzacoalcos y Salina Cruz, sin pasajeros a bordo.
Las corridas ocurren semanas después del descarrilamiento del 28 de diciembre, que dejó 14 personas fallecidas, entre ellas dos menores de edad.
El reinicio marca un paso operativo relevante, aunque aún genera cuestionamientos entre trabajadores ferroviarios.

Ferrocarrileros de la delegación sindical número 13, con sede en Matías Romero, confirmaron que las pruebas comenzaron pese a que ninguna compañía ha certificado formalmente las vías, procedimiento que el gobierno federal había ofrecido realizar tras el accidente.
Los trabajadores señalan que la validación técnica resulta indispensable antes de reanudar el servicio comercial.
Las corridas de prueba están a cargo de conductores, maquinistas y garroteros de la sección 26 de Tonalá, Chiapas.
El objetivo consiste en evaluar condiciones de rodamiento, tiempos de traslado y respuesta de infraestructura en la ruta interoceánica que conecta el Golfo de México con el Pacífico.
En Matías Romero avanza la construcción del centro de mando que controlará los trenes del sureste.
Jubilados y trabajadores en activo informaron que el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec notificó internamente la fecha tentativa para reiniciar recorridos formales, aunque no precisó cuándo se abrirá nuevamente al público el servicio de pasajeros.
Mientras el servicio de pasajeros permanece en pruebas, el tren de carga opera con regularidad desde el sur de Veracruz hasta Tonalá, Chiapas.
El convoy cruza por Ciudad Ixtepec y transporta casi 50 vagones por viaje, consolidando el flujo logístico en el corredor interoceánico.
Una fuente del FIT reveló que los vagones cerrados trasladan balastro —piedra triturada esencial para estabilizar vías— con destino a obras estratégicas impulsadas por la Marina en el sureste.
El material permitirá extender la infraestructura ferroviaria hasta Ciudad Hidalgo, en la frontera con Guatemala.
El reinicio de pruebas ocurre en un contexto de luto y vigilancia pública.
Mientras autoridades buscan reactivar el proyecto interoceánico como eje de desarrollo regional, trabajadores insisten en que la seguridad y la certificación técnica deben anteceder cualquier reapertura formal del servicio de pasajeros.



