La extorsión en Cuautla y municipios de la zona oriente de Morelos ha llegado a un nivel alarmante.
Ahora, incluso adultos mayores recorren negocios en bicicleta para entregar amenazas de muerte escritas en papelitos, exigiendo dinero a comerciantes bajo advertencias de ataques armados o incendios.
Comerciantes afectados aseguran que basta escuchar el nombre de Júpiter Araujo, presunto líder criminal ligado al Cártel del Pacífico y aliado del Cártel de Sinaloa, para que las víctimas entren en pánico y accedan a pagar las cantidades exigidas.
“Paga o te quemamos el negocio”
Uno de los casos que más llamó la atención ocurrió en enero pasado, cuando Víctor Manuel Íñiguez, un hombre mayor de 60 años, llegó en bicicleta a un negocio de la colonia Cuautlixco y dejó amenazas escritas bajo la cortina metálica del local.
Días después regresó para exigir el pago y advirtió que balacearía e incendiaría el negocio si no recibía el dinero. Las investigaciones revelaron similitudes con al menos otros 12 casos de extorsión registrados en la zona.
La violencia y el cobro de piso han provocado miedo entre comerciantes y transportistas.
Apenas esta semana, el conductor de una unidad de transporte público fue atacado a balazos, mientras trabajadores del transporte recordaron que ya habían suspendido actividades para exigir seguridad.
Datos de la Fiscalía General del Estado muestran que las denuncias por extorsión casi se duplicaron en los últimos años.
Tan solo en los primeros cinco meses de 2026 se registraron 279 denuncias.
Además, las autoridades mantienen operativos contra alcaldes, políticos y grupos criminales presuntamente relacionados con redes de extorsión en Morelos.
Endurecen castigos por “papelitos”
Desde septiembre de 2025 entró en vigor una nueva ley contra la extorsión en Morelos, la cual castiga con penas de hasta 16 años de prisión a quienes entreguen mensajes, mantas o “papelitos” para amenazar y exigir dinero.
Las autoridades aseguran que esta modalidad de extorsión ya es perseguida de oficio, mientras continúan las investigaciones contra grupos ligados a “El Barbas” y otras células criminales que operan en la región.



