La madrugada de este martes, la tormenta tropical Boris tocó tierra entre los estados de Guerrero y Oaxaca, convirtiéndose en uno de los primeros fenómenos relevantes de la temporada de ciclones 2026.
Aunque horas después se debilitó a depresión tropical, sus efectos continúan generando preocupación en varias regiones del país.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, el sistema ingresó cerca de Punta Maldonado y avanzó sobre territorio guerrerense con vientos sostenidos de hasta 55 kilómetros por hora y rachas de 75 km/h.
Las autoridades prevén que durante el día continúe perdiendo fuerza hasta degradarse a ciclón post-tropical o baja presión remanente.
Sin embargo, la disminución de intensidad no significa que el peligro haya terminado.
Los pronósticos mantienen lluvias fuertes y muy fuertes en el sur de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, mientras que Puebla, Estado de México, Ciudad de México y Morelos también podrían registrar precipitaciones importantes.
Además de las lluvias, se esperan rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora en las costas de Guerrero y Oaxaca, así como oleaje de entre dos y tres metros en las costas de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca.
Estas condiciones podrían generar riesgos para habitantes y embarcaciones.
Ante este panorama, las autoridades de Protección Civil pidieron evitar cruzar calles inundadas o corrientes de agua, conducir con precaución bajo la lluvia y mantenerse alejados de árboles o estructuras que puedan caer por los fuertes vientos.
También recomendaron seguir únicamente información oficial.
Boris forma parte de una temporada ciclónica que apenas comienza.
Hasta ahora, Amanda, Boris y Cristina han sido los tres ciclones registrados en el Pacífico durante 2026, mientras que los pronósticos anticipan la formación de hasta 21 sistemas tropicales en esta cuenca durante los próximos meses.



