Lo que comenzó como un vuelo privado desde Los Cabos terminó en una escena de caos y heroísmo en Texas.
Un jet privado de la empresa NetJets se estrelló la noche del miércoles sobre una de las carreteras más transitadas de Laredo, dejando una persona muerta y al menos seis lesionadas.
La aeronave, un Cessna 680 Citation Latitude con matrícula N523QS, había despegado del Aeropuerto Internacional de Los Cabos con destino a Austin.
Sin embargo, poco antes de las 22:00 horas, los pilotos reportaron una emergencia al detectar fallas mecánicas severas y problemas críticos de combustible, por lo que intentaron desviarse hacia el Aeropuerto de Laredo.
De acuerdo con los primeros reportes, el jet perdió altura rápidamente y terminó impactándose sobre la autopista Loop 20.
Tras chocar contra la barrera de contención, el fuselaje se partió y comenzó a incendiarse en medio del tráfico vehicular, provocando momentos de pánico entre conductores y testigos.
La tragedia pudo haber sido aún mayor. Automovilistas y agentes de la Policía de Laredo reaccionaron de inmediato y, utilizando herramientas improvisadas como palas, picos y un mazo, lograron romper ventanas y accesos de emergencia para sacar a los ocupantes atrapados entre los restos del avión.
Gracias a las labores de rescate, cinco personas fueron extraídas con vida y trasladadas a hospitales locales.
Sin embargo, uno de los pasajeros perdió la vida en el lugar. Además, un automovilista resultó herido y cinco policías recibieron atención médica por inhalación de humo durante las maniobras de auxilio.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos ya encabeza la investigación para determinar las causas exactas del accidente. Los especialistas revisan registros de mantenimiento, cajas negras y comunicaciones con la torre de control.
El caso también marca el primer accidente mortal registrado por NetJets desde el inicio de sus operaciones en 1986.



