Un juez federal de Estados Unidos dio por concluida la demanda civil presentada por Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, quien buscaba impugnar las condiciones de confinamiento solitario que enfrenta en la prisión de máxima seguridad de Florence, Colorado.
La resolución fue emitida este 30 de junio por el juez Gordon P. Gallagher, quien aceptó la solicitud del gobierno estadounidense para desestimar el caso. Con ello, ordenó cerrar de manera definitiva el proceso iniciado a mediados de 2024.
En diversos escritos enviados a la corte, Guzmán Loera aseguró que vive bajo condiciones “crueles e inhumanas”.
Afirmó que permanece aislado, sin programas educativos, empleo, acceso a una biblioteca y con tiempo limitado para realizar ejercicio.
También denunció que algunos custodios presuntamente se burlan de él y aseguró, sin que esas acusaciones hayan sido acreditadas judicialmente, que durante las noches liberan un gas que le provoca comezón, dolores de cabeza, dificultad para respirar y aumento de la presión arterial.
Además, manifestó temor de sufrir un infarto o perder la cordura.
El narcotraficante cumple una sentencia de cadena perpetua desde 2019 bajo las Medidas Especiales Administrativas (SAMs), un régimen aplicado a internos considerados de alta peligrosidad. Estas restricciones limitan sus comunicaciones, actividades y tiempo fuera de la celda.
Tras el cierre de la demanda, las opciones legales de Guzmán Loera se reducen a solicitudes para modificar sus condiciones de reclusión, obtener un nuevo juicio o buscar una eventual deportación a México. Varias de esas peticiones ya fueron rechazadas previamente por autoridades judiciales estadounidenses.



