La ilusión de millones de mexicanos se apagó con el silbatazo final.
Un total de un millón 350 mil personas se reunieron en el centro de la Ciudad de México para seguir el partido entre México e Inglaterra en los octavos de final del Mundial 2026, pero la derrota del Tricolor convirtió la celebración en un retiro silencioso de miles de aficionados.
La cifra fue confirmada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien destacó la gran convocatoria registrada en el Zócalo, el Monumento a la Revolución y Paseo de la Reforma.
Desde horas antes del encuentro, las plazas lucieron repletas de familias, grupos de amigos y aficionados que confiaban en ver a la Selección Mexicana avanzar a la siguiente ronda.
Durante el partido, el ambiente estuvo lleno de porras, cánticos y muestras de apoyo al Tricolor. Incluso la presentación de la Sonora Santanera ayudó a mantener el ánimo entre los asistentes.
Sin embargo, conforme Inglaterra aseguró el triunfo, el entusiasmo dio paso a un profundo silencio y poco a poco las plazas comenzaron a vaciarse.
A pesar de la tristeza por la eliminación, los asistentes abandonaron los puntos de reunión de manera ordenada y sin incidentes mayores.
Para facilitar el regreso a casa, las autoridades ampliaron el horario de servicio de las líneas 1, 2, 3, 7 y 8 del Metro, que operaron hasta la 1:00 de la madrugada.
El operativo de seguridad permaneció activo durante toda la noche para garantizar la movilidad de los asistentes y, de acuerdo con las autoridades, la jornada concluyó con saldo blanco.
Aunque el sueño mundialista terminó para la Selección Mexicana, la concentración de más de un millón de personas quedó como una de las movilizaciones más grandes registradas durante el Mundial 2026 en territorio nacional.



