Una imagen del telescopio espacial James Webb permite observar chorros de material expulsados por estrellas jóvenes dentro de la región NGC 7129, ubicada aproximadamente a 3,300 años luz de la Tierra.
La NASA difundió detalles científicos de esta escena en octubre. El observatorio capta luz infrarroja que ayuda a estudiar regiones parcialmente ocultas por nubes de polvo, donde se forman nuevas estrellas.
- Objeto observado: NGC 7129.
- Distancia aproximada: 3,300 años luz.
- Instrumento: telescopio espacial James Webb, observación infrarroja.
Qué son esos chorros brillantes
Durante las primeras etapas de formación estelar, el gas y el polvo caen hacia objetos en crecimiento. Parte del material puede salir expulsada a velocidades elevadas, originando chorros que iluminan el entorno al interactuar con otras nubes.
Las diferencias de color en las imágenes procesadas permiten distinguir emisiones y estructuras observadas en diferentes bandas del infrarrojo. No son, necesariamente, los tonos que percibiría el ojo humano desde ese lugar.
Por qué interesa a la ciencia
Las observaciones ayudan a comprender la formación de estrellas y la manera en que estas modifican el gas que las rodea. También permiten comparar modelos de nacimiento estelar con estructuras reales detectadas por los instrumentos.
La imagen se dio a conocer durante octubre y el material científico más reciente de la NASA amplía su explicación. No significa que las estrellas hayan aparecido ahora: su luz ha viajado miles de años antes de llegar a nuestros telescopios.



