El aumento de las tarifas de electricidad y de algunos combustibles empujó la inflación de México hasta 3.62 por ciento anual durante la primera quincena de octubre, informó el INEGI. El resultado vuelve a poner presión sobre los gastos que realizan los hogares.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor avanzó 0.41 por ciento en comparación con la quincena anterior, por encima de algunas estimaciones previas de analistas. La tasa anual se ubicó dentro del intervalo de variabilidad alrededor de la meta del Banco de México.

Los detalles del caso
Uno de los incrementos más llamativos fue el de la electricidad, cuyos precios registraron una variación quincenal de 18.51 por ciento en el índice. Parte del movimiento se relacionó con el fin del subsidio de temporada cálida en diversas ciudades, incluida Monterrey.
El gas doméstico LP aumentó 1.38 por ciento en la quincena, mientras que las tarifas del transporte aéreo subieron 14.77 por ciento. También se registraron alzas en servicios profesionales y en algunos productos agrícolas.
En los mercados de alimentos, el tomate verde tuvo un incremento quincenal de 22.07 por ciento. En cambio, el limón retrocedió 10.43 por ciento y el jitomate registró una disminución de 3.04 por ciento.
Qué sigue ahora
La inflación subyacente, que deja fuera algunos de los precios más volátiles, avanzó 0.25 por ciento en la quincena y se colocó en 3.78 por ciento anual. Los servicios mantuvieron presiones superiores a las de varias mercancías.
Una variación del índice de electricidad no significa que cada recibo individual vaya a incrementarse exactamente ese porcentaje: el cobro depende de la tarifa aplicable, el consumo y las condiciones particulares del servicio.
Para las familias, el dato central es que ciertos gastos básicos volvieron a encarecerse. El INEGI continuará actualizando las cifras con el siguiente reporte quincenal y las mediciones mensuales del índice.



