El Gobierno de México puso en marcha una nueva estrategia para ordenar la producción, comercialización y distribución del jitomate, uno de los alimentos más importantes en la mesa de los mexicanos.
El objetivo es mantener precios más estables, garantizar el abasto y brindar mayor certidumbre a miles de productores del país.
La medida comenzó con la firma del Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate, un esquema de colaboración voluntaria que reúne a productores, comercializadores, centrales de abasto, cadenas de autoservicio y dependencias federales.
Las autoridades explicaron que el acuerdo beneficiará a más de 12 mil productores que participan en la cosecha de aproximadamente 3.7 millones de toneladas de jitomate al año.
La intención es mejorar la planeación agrícola para evitar excesos de producción o desabasto que provoquen aumentos o caídas bruscas en los precios.
Como parte del proyecto, la Secretaría de Agricultura desarrollará una plataforma digital que permitirá conocer con anticipación las necesidades del mercado nacional y los compromisos de exportación.
Con esta información, los agricultores podrán planear mejor sus siembras y tomar decisiones con mayor certeza.
El programa también contempla apoyos para pequeños y medianos productores, incluyendo acceso a semillas, fertilizantes, plántulas, equipamiento agrícola y asesoría técnica especializada para mejorar la productividad y la sanidad de los cultivos.
Además, la Procuraduría Federal del Consumidor vigilará el comportamiento de los precios en los puntos de venta para verificar que los beneficios del acuerdo lleguen a las familias mexicanas.
Las autoridades señalaron que la medida busca fortalecer un cultivo estratégico para la economía nacional y evitar que factores climáticos o problemas de producción afecten el bolsillo de los consumidores.



