Las sirenas salieron del terreno de la fantasía para competir en una Copa del Mundo en China. Más de cien participantes de doce países y regiones se reunieron en Hainan en un torneo donde el movimiento bajo el agua fue tan importante como la apariencia del personaje.

La Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas, CMAS, registró la primera edición en Lingshui del 25 al 31 de agosto de 2026, junto con el abierto del campeonato chino. La convocatoria confirma que hubo una estructura deportiva detrás del espectáculo.
Qué se evalúa en la Copa del Mundo de sirenas
La evaluación incluyó dificultad de los movimientos, sincronización y expresión. Por eso, el traje por sí solo no resolvía la competencia: cada presentación debía sostener una ejecución que pudiera compararse con la de los demás participantes.
El maquillaje y el vestuario también formaron parte de los criterios descritos. La puesta en escena combinó así una dimensión visual con otra técnica, en la que los gestos y el desplazamiento debían funcionar dentro del agua.
EN FOCO
El vestuario es parte del espectáculo; la dificultad, la sincronización y la expresión también cuentan.
La curiosidad del torneo está en esa mezcla. Una figura asociada con cuentos y películas se convirtió en una disciplina con convocatoria internacional, reglas y evaluación. La primera Copa dejó una pregunta deportiva concreta: cómo transformar una fantasía reconocible en una actuación capaz de ganar puntos.



