El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, informó que las ministras y ministros decidieron no utilizar las nueve camionetas blindadas Grand Cherokee recientemente adquiridas, cuyo costo puede alcanzar hasta 2.4 millones de pesos por unidad.

Decisión tras críticas públicas
Aguilar Ortiz explicó que la determinación se tomó luego de escuchar críticas y cuestionamientos ciudadanos, los cuales —subrayó— no estaban dirigidos a la función jurisdiccional del Máximo Tribunal, sino al uso de recursos públicos.
Seguridad no significa lujo
Durante una conferencia de prensa en el área de Murales de la SCJN, el ministro presidente enfatizó que la seguridad institucional no implica lujo ni ostentación. Aseguró que actualmente no existe información que advierta riesgos extraordinarios para la integridad de las y los ministros.
Austeridad compatible con eficiencia
Aguilar Ortiz afirmó que la política de austeridad adoptada por la Corte busca ser compatible con la eficiencia operativa, la protección de quienes desempeñan funciones de alta responsabilidad y el respeto irrestricto a los recursos del pueblo de México.
Antecedentes de seguridad desde 2010
El ministro recordó que desde agosto de 2010 el Pleno de la SCJN determinó que los ministros contaran con medidas de seguridad por la responsabilidad de Estado que ejercen, incluyendo el uso de vehículos blindados.
Flota heredada y deteriorada
Detalló que, al inicio de su gestión, la Corte contaba con 39 de los 43 vehículos blindados adquiridos desde 2010, ya que cuatro fueron comprados por ministros salientes como parte de su haber de retiro.
Muchos de los vehículos restantes presentaban un deterioro considerable.
Fallas mecánicas y blindaje vencido
Aguilar Ortiz explicó que varios vehículos quedaron varados en meses recientes.
Tras evaluaciones físico-mecánicas y de seguridad, se concluyó que el blindaje había superado su vida útil y que las unidades ya no garantizaban condiciones óptimas de operación.



