La Comisión de Gobierno del Congreso de Nuevo León aprobó por unanimidad la cesión de un predio ubicado entre Monterrey y San Nicolás, un paso crucial para dar viabilidad jurídica al proyecto del nuevo Estadio de Tigres.
La resolución permitirá que el ajuste territorial avance al Pleno antes de que concluya el periodo ordinario.
Un solo municipio asumirá la operatividad
El diputado Tomás Montoya, presidente de la Comisión, explicó que concentrar la infraestructura en un solo municipio garantiza claridad administrativa y evita duplicidad de trámites.
Afirmó que unificar la jurisdicción permitirá definir con precisión las responsabilidades relacionadas con permisos, seguridad y operación del futuro recinto.
Montoya informó que previo al dictamen se realizaron reuniones técnicas con las áreas de Desarrollo Urbano de Monterrey y San Nicolás para aclarar dudas y examinar el expediente territorial.
Con base en ese análisis, los legisladores elaboraron el borrador final que permitió alcanzar consenso durante la sesión de la Comisión.
Un proyecto de gran escala
El Nuevo Estadio Universitario será un recinto multipropósito de quinta generación con capacidad para 65,000 aficionados.
El plan incluye más de 7,000 cajones de estacionamiento y 50,000 metros cuadrados de espacios públicos, calzadas y áreas verdes.
De acuerdo con autoridades y promotores, la obra promete detonar desarrollo económico, atraer turismo y generar empleos para la región.
Samuel García asegura que la obra se realizará
El gobernador Samuel García afirmó el 9 de agosto que el nuevo estadio “sí se construirá” y que el Estado ya cedió el terreno necesario.
Agregó que Cemex, empresa a cargo del proyecto, se encuentra en la etapa de levantamiento de fondos y venta de palcos.
Según el mandatario, el complejo transformará la zona de Ciudad Universitaria y será clave rumbo al Mundial de 2026.
Un proyecto marcado por tropiezos
El anuncio reciente contrasta con los hechos de 2023, cuando el proyecto se canceló debido a que la UANL y la empresa Juego de Pelota México no entregaron la evidencia de donación de 44,000 metros cuadrados requerida por decreto.
En ese periodo, García reconoció que el avance del proyecto dependía de actores privados, mientras el Estado únicamente aportaría permisos y comodatos.
Avanza después de años de retrasos
Pese a las contradicciones y promesas incumplidas, el gobernador afirma que la obra ahora está encaminada y que su construcción es inevitable.
El Congreso continúa afinando los mecanismos legales para asegurar el desarrollo del proyecto, mientras autoridades estatales sostienen que el nuevo estadio será un motor urbanístico y social para el área metropolitana.



