En el enorme mundo de las subculturas en internet, una palabra comenzó a repetirse entre jóvenes de la Generación Z y Alfa: Therians.
Para muchos adultos el término suena extraño, pero para miles de adolescentes se trata de una forma profunda de identidad. El movimiento mezcla psicología, espiritualidad y una necesidad clara: reconectar con la naturaleza en un mundo dominado por pantallas.
No se porque de la nada los therian se pusieron tanto de moda, pero de tanto videos así que veo me cuestiono si hacer therians del dia a dia pic.twitter.com/WDAZa3faIa
— Otakus Del Dia a Dia (@OtaCursed) February 8, 2026
¿Qué significa ser Therian?
Ser Therian no es un juego ni un simple disfraz. Una persona Therian afirma sentir una identificación profunda con un animal no humano.

No lo ve como un pasatiempo, sino como parte de su esencia. El término proviene de la palabra griega therion (bestia salvaje) y anthrōpos (hombre), conceptos que en el pasado se relacionaban con leyendas como la licantropía, pero que hoy toman otro significado.
La versión moderna del movimiento nació en espacios digitales como Reddit y Tumblr, donde jóvenes compartían experiencias personales.
Sin embargo, la explosión llegó en TikTok e Instagram, plataformas donde los videos con máscaras artesanales y colas se volvieron virales.
La comunidad aclara que estos accesorios solo ayudan a expresarse; alguien puede ser Therian sin usar ningún objeto.
Furry: no es lo mismo
En internet muchos confunden a los Therians con la comunidad Furry, pero son cosas distintas. El Therian se enfoca en el “ser”: siente que su alma o psicología tiene rasgos animales y vive esa conexión como algo interno. En cambio, la comunidad Furry se centra en el “hacer”: crea personajes llamados “fursonas”, diseña disfraces y participa en actividades artísticas relacionadas con animales antropomórficos. Uno habla de identidad; el otro, de afición creativa.
La popularidad del fenómeno generó apoyo y críticas.
Algunos jóvenes encuentran en esta identidad un espacio seguro para aceptarse y compartir experiencias.
Otros sectores reaccionan con burlas o desinformación. Especialistas en tendencias digitales explican que este movimiento refleja el deseo de muchos adolescentes de sentirse parte de algo más natural en ciudades llenas de concreto.
Lejos de promover violencia o conductas extrañas, la mayoría de los Therians describe su experiencia como un camino de autoconocimiento.
Muchos practican “quadrobics”, una disciplina física que imita movimientos animales y que funciona como ejercicio. Para ellos, la identidad no busca llamar la atención, sino entenderse mejor.
El fenómeno Therian muestra cómo las nuevas generaciones exploran quiénes son en espacios digitales. En una época donde la identidad se debate en redes sociales todos los días, estos jóvenes reclaman el derecho a definirse bajo sus propios términos.



