La estancia de Cruz Azul en el Estadio Olímpico Universitario dejó registros históricos a favor del conjunto celeste, una racha que ni el propio dueño del inmueble, la UNAM, ha logrado consolidar en su historia reciente.
En solo un año, La Máquina convirtió a CU en una fortaleza y levantó, además, el título de la Concacaf.

La decisión que sorprendió a La Noria
Cuando el equipo ya había construido identidad en Ciudad Universitaria y su afición comenzaba a apropiarse del estadio, la Universidad Nacional Autónoma de México decidió no refrendar el contrato de arrendamiento. La determinación tomó por sorpresa a la directiva celeste, que tuvo que actuar contrarreloj y mudar al equipo a Puebla.
Cumplimiento contractual y ruptura
La decisión generó extrañeza en La Noria y entre miles de aficionados capitalinos, ya que Cruz Azul cumplió puntualmente con los pagos y las condiciones del convenio. El club no incurrió en adeudos ni incumplimientos y respetó todas las medidas y acuerdos firmados con la UNAM.
El convenio y los primeros pagos
Tras salir del Estadio Azteca por las obras del Mundial 2026 y enfrentar conflictos en el Estadio Ciudad de los Deportes, Cruz Azul solicitó formalmente jugar en CU el 11 de diciembre de 2024.
El 18 de diciembre recibió el aval de la UNAM para un periodo de un año, con un contrato inicial de 9 millones 247 mil 925 pesos por siete partidos del Clausura 2025, con un costo promedio de 1.34 millones de pesos por juego.
Liguilla y Concacaf: rentas más altas
Los partidos de Liguilla y de la Champions Cup de la Concacaf tuvieron costos significativamente mayores.
La semifinal de ida del Clausura 2025 ante América alcanzó una renta de 3.32 millones de pesos, mientras que la Final de la Concacaf contra Vancouver Whitecaps, disputada el 1 de junio de 2025, se convirtió en el encuentro más caro, con 3.35 millones de pesos.
El aumento de costos en el Apertura 2025
Para el Torneo Apertura 2025, Cruz Azul pagó 14.55 millones de pesos por ocho partidos de fase regular en CU, lo que elevó el costo promedio por encuentro a 1.81 millones de pesos.
A ello se sumaron partidos de Liguilla varonil y femenil, que incrementaron de forma considerable el monto total del arrendamiento.
La cifra final y la razón de fondo
En total, Cruz Azul disputó 26 partidos en el Estadio Olímpico Universitario y pagó a la UNAM 47 millones 455 mil 964 pesos.
El club se fue a Puebla no por incumplimientos financieros, sino por convertirse en un “visitante incómodo” que logró hacer de CU un estadio que pesa, algo que Pumas no ha conseguido en los últimos años.



