El Gobierno de Donald Trump acusó a la industria automotriz instalada en México de utilizar componentes fabricados en China para ensamblar vehículos que después son exportados a Estados Unidos bajo las reglas del T-MEC.
Las declaraciones fueron hechas por Peter Navarro, asesor de Comercio y Manufactura de la Casa Blanca.
Según el funcionario, empresas chinas aprovechan las plantas mexicanas para introducir tecnología y autopartes al mercado estadounidense sin enviar autos terminados desde China.
Acusan un supuesto “blanqueo” del origen de las piezas
Navarro aseguró que a México llegan baterías, semiconductores, pantallas, sensores, imanes y otros componentes provenientes de China.
Después son integrados a vehículos ensamblados en territorio mexicano y exportados como productos de América del Norte.
Como ejemplo, destacó la decisión de Toyota de trasladar una línea de producción de la camioneta Tacoma de Baja California a Texas.
Afirmó que fabricar en Estados Unidos dificulta el uso de componentes chinos y facilita la supervisión de las cadenas de suministro.
El T-MEC entra nuevamente al centro del debate
Actualmente, el T-MEC exige que al menos el 75 por ciento del contenido de un automóvil sea producido en América del Norte para obtener beneficios arancelarios.
Sin embargo, Estados Unidos busca endurecer esas reglas durante la revisión del acuerdo.
Reportes citados por Reuters señalan que Washington pretende elevar el contenido regional obligatorio hasta el 82 por ciento y exigir que al menos la mitad de las piezas sean fabricadas en Estados Unidos.



