El frío extremo que ha azotado a gran parte de Estados Unidos en los últimos días ha provocado la aparición de los llamados frost quakes o criosismos, un fenómeno natural que ocurre cuando el suelo se congela y se contrae de manera repentina, generando pequeñas fracturas similares a microterremotos.
Estos eventos pueden ir acompañados de intensas vibraciones y fuertes estruendos, perceptibles principalmente durante la noche, además de causar la caída de árboles y daños menores en la superficie.

En varios estados, los habitantes han reportado sonidos comparables a explosiones o disparos.
Cómo se producen los criosismos
Evan Webb, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) en Kentucky —estado donde se ha registrado la mayor cantidad de reportes— explicó a EFE que los criosismos se producen cuando el suelo se satura por lluvia o lluvia gélida antes de congelarse.
Posteriormente, un descenso abrupto de la temperatura provoca que esa humedad atrapada en el suelo se congele y se expanda de forma acelerada, generando grietas o fracturas que liberan energía en forma de estruendos fuertes, detalló el especialista.
Ola de frío histórica y consecuencias
Este proceso coincide con la ola de frío que desde el fin de semana afecta a la región comprendida entre Texas y la costa atlántica norte, con acumulaciones significativas de nieve y temperaturas entre 15 y 20 grados por debajo del promedio en varios estados.
La tormenta invernal ha dejado al menos 34 personas fallecidas hasta el martes, además de provocar la mayor cancelación de vuelos en Estados Unidos desde la pandemia de Covid-19 y dejar a más de medio millón de hogares sin suministro eléctrico.
Avisos oficiales y origen del fenómeno
Ante los reportes de “terremotos de hielo”, oficinas regionales del NWS emitieron mensajes de tranquilidad, aclarando que los estruendos no tienen origen paranormal y que los criosismos suelen ser inofensivos. Videos difundidos en redes sociales muestran sonidos similares a detonaciones.
La ola de frío se debe a un desplazamiento del vórtice polar, que permitió el descenso de aire ártico a latitudes poco habituales.
Florida, que había escapado al invierno severo, enfrentará este fin de semana sus temperaturas más bajas en 15 años.



