Ante el marcado descenso de temperaturas previsto para este fin de semana, la Coordinación Nacional de Protección Civil, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, emitió una alerta preventiva y llamó a la población a reforzar medidas de autoprotección desde este viernes y hasta el domingo 25 de enero.
Sistemas meteorológicos provocarán frío extremo
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, el escenario climático estará dominado por la interacción de la Tercera Tormenta Invernal, el frente frío número 31, una masa de aire ártico y un río atmosférico, combinación que generará frío extremo, lluvias intensas, vientos fuertes y nevadas en gran parte del país.
Riesgo de torbellinos en el norte
Para este viernes, el SMN advirtió que la inestabilidad atmosférica en la región norte podría favorecer la formación de torbellinos o tornados en Coahuila, acompañados de lluvias fuertes, mientras el ambiente frío comenzará a intensificarse en amplias zonas del norte.
Sábado con mayores afectaciones
El sábado 24 de enero se perfila como el día más crítico. En Durango se pronostican lluvias puntuales intensas, con acumulados de entre 75 y 150 milímetros, además del ingreso de aire ártico que provocará temperaturas mínimas extremas de entre -20 y -15 grados Celsius en zonas serranas de Chihuahua durante la madrugada del domingo.
Carreteras y nevadas bajo alerta
La CNPC alertó que el riesgo en carreteras aumentará la noche del sábado en Coahuila debido a la lluvia engelante, fenómeno que congela el asfalto. También se esperan nevadas o aguanieve en sierras de Baja California, Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Durango.
Evento de Norte y lluvias torrenciales
Para el domingo 25 de enero, el sistema se extenderá hacia el Golfo de México y el centro del país, con un evento de Norte intenso en Tamaulipas y Veracruz, así como oleaje elevado. Las lluvias torrenciales se concentrarán en Veracruz, especialmente en la región de Nautla.
Llamado a reforzar la autoprotección
Ante este panorama, Protección Civil exhortó a la población a abrigarse adecuadamente, proteger tuberías expuestas y mantener ventilación adecuada al usar calentadores, a fin de reducir riesgos por frío extremo e intoxicaciones por monóxido de carbono.



