La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el precio de la gasolina no aumentará en el país, a pesar de la preocupación internacional por una posible crisis energética derivada del conflicto en Medio Oriente. La mandataria afirmó que su gobierno cuenta con mecanismos para evitar incrementos que afecten a los consumidores.
El temor a un aumento en los combustibles surge ante la tensión en Irán y otras zonas de Medio Oriente, una región clave para la producción de petróleo. Los mercados energéticos reaccionan con rapidez ante cualquier escalada, lo que podría impactar el precio internacional del crudo.
Durante su conferencia matutina del lunes 9 de marzo, la presidenta explicó que el gobierno puede aplicar un mecanismo fiscal para impedir que los incrementos internacionales se reflejen directamente en el precio al consumidor en México.
La estrategia consiste en reducir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las gasolinas cuando los precios internacionales del petróleo suben. Este ajuste permite amortiguar el impacto del mercado global y mantener estabilidad en los precios.
Sheinbaum recordó que esta medida fue implementada en 2022 durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuando el conflicto entre Rusia y Ucrania provocó un aumento global en los precios del petróleo.
La mandataria señaló que su administración podría volver a aplicar este mecanismo si los precios internacionales continúan al alza. Además, adelantó que sostendrá reuniones con la Secretaría de Hacienda para evaluar el comportamiento del mercado energético.
La presidenta también informó que esta semana se renovará el acuerdo con empresarios gasolineros para mantener el precio de la gasolina Magna por debajo de los 24 pesos por litro. Este convenio se firma cada seis meses y forma parte de la estrategia para evitar incrementos en el combustible.



