La alerta encendió focos rojos en Nuevo León. La Comisión Estatal de Derechos Humanos abrió una investigación tras confirmarse que 83 menores de Centros de Desarrollo Infantil (Cendi) presentan altos niveles de plomo en la sangre.
El organismo busca saber si hubo fallas que afecten el derecho a la salud y a un ambiente sano.
La presidenta de la Comisión, Olga Susana Méndez Arellano, informó que ya se abrió un expediente de oficio y se solicitaron informes a las autoridades correspondientes. El objetivo, dijo, es proteger tanto a los niños como al personal que trabaja en estos centros educativos.
Este caso no surgió de la nada. Desde febrero de 2025 ya existía una queja relacionada con el mismo tema.
Sin embargo, como podría haber responsabilidad de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el expediente fue enviado a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), donde sigue pendiente de resolución.
Ahora, con los nuevos datos, la Comisión estatal retoma el tema ante la gravedad de los resultados.
De acuerdo con los primeros estudios, los casos se ubican principalmente en zonas industriales del área metropolitana de Monterrey.
El Cendi 6 en Escobedo registra 20 casos; el Cendi 9 en Apodaca, 19; el Cendi 1 Felipe Ángeles en Monterrey, 9; el Cendi 5 en Monterrey, 8; y el Cendi 12 en San Nicolás, 7.
La directora general de los Cendis, Guadalupe Rodríguez, explicó que aún no se sabe con certeza cuál es la fuente de la contaminación.
Señaló que podría tratarse de varios factores y urgió a que autoridades de salud y medio ambiente profundicen las investigaciones para evitar más riesgos.



