El mexicano Isaac del Toro firmó una de las victorias más importantes de su joven carrera al imponerse en la sexta etapa del Tour de UAE.
La jornada arrancó en Al Ain Museum y terminó en la temida subida de Jebel Hafeet, una montaña que suele definir campeonatos.
Ahí, donde las piernas arden y el aire parece faltar, el mexicano atacó con fuerza y cruzó la meta en primer lugar.
Le quitó el liderato al favorito
La etapa no era cualquiera: era la llamada “etapa reina”, la más dura de la competencia.
El italiano Antonio Tiberi había salido como líder con el jersey rojo, pero no pudo resistir el ritmo del mexicano.
Tiberi terminó cuarto, a 31 segundos del ganador, y perdió la cima de la clasificación.
Ahora está a solo 20 segundos en la general, cuando falta un día para que termine la carrera. La pelea sigue viva.
Un podio de alto nivel
Detrás de Del Toro llegó el australiano Lucas Plapp, quien cruzó la meta a 12 segundos.
El tercer puesto fue para el austríaco Felix Gall, a 21 segundos.
Fue una llegada intensa, de esas donde cada segundo cuenta. La montaña seleccionó a los más fuertes y dejó claro que el mexicano está listo para competir contra los mejores del mundo.
La general se aprieta
Con este resultado, Isaac del Toro se colocó como líder de la clasificación general.
Sin embargo, la ventaja es corta y cualquier error puede costar caro. Tiberi está a solo 20 segundos y el colombiano Harold Tejada, que terminó octavo en la etapa a 36 segundos del mexicano, es cuarto en la general a 1 minuto y 25 segundos.
Todo se definirá en la última jornada.
Un mensaje claro desde México
La victoria en Jebel Hafeet no fue casualidad. Del Toro mostró inteligencia, paciencia y fuerza en el momento clave.
Atacó cuando debía y sostuvo el ritmo hasta la meta.
Ganar en una subida tan exigente manda un mensaje: México tiene un nuevo nombre en el ciclismo internacional.
Un día para la historia
A falta de una etapa para el final, Isaac del Toro está a un paso de quedarse con el título del Tour de UAE.
Si logra defender el liderato, será un triunfo histórico. Por ahora, ya dejó claro algo: el desierto tiene nuevo jefe… y habla español.



