La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que México no asistió a la cumbre organizada por Estados Unidos sobre el llamado resurgimiento del terrorismo político de extrema izquierda.
Explicó que el encuentro tenía un enfoque político y no de cooperación en seguridad.
Durante su conferencia matutina en Tulum, la mandataria señaló que la invitación fue analizada por la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Tras revisar el contenido, el Gobierno federal concluyó que no era conveniente participar.
Gobierno defiende su postura
Sheinbaum afirmó que México informó oportunamente al Departamento de Estado de Estados Unidos sobre su decisión.
Agregó que el país sí participa en foros internacionales cuando los temas están relacionados con la seguridad y el combate a la delincuencia.
También sostuvo que las diferencias ideológicas no deben tratarse como asuntos de seguridad, salvo cuando existan conductas que constituyan delitos.
Reiteró que esa es la posición de su administración.
Solo tres países no acudieron
La reunión fue encabezada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y reunió a representantes de 64 de los 67 países invitados.
México, Brasil y Singapur fueron las únicas naciones que decidieron no asistir.
Durante la cumbre, Rubio aseguró que el terrorismo político de extrema izquierda representa una amenaza creciente.
Sin embargo, el Gobierno mexicano insistió en mantener separados los temas políticos de la cooperación internacional en materia de seguridad.



