Peces koi y biberones protagonizan una curiosa experiencia en Colombia. Los visitantes se acercan a una gran alberca para alimentar a los animales con esos recipientes, en una escena que cambia la forma habitual de observarlos desde la orilla.

Los peces de distintos colores son el centro de la actividad. El atractivo combina su presencia en el agua con la posibilidad de participar en la alimentación, en vez de limitarse a contemplar el estanque.
El biberón no revela qué alimento contiene
El detalle que llama la atención es el utensilio. Un biberón suele asociarse con un bebé; verlo junto a un pez produce una imagen poco común. Sin embargo, el tipo de recipiente no permite concluir qué alimento contiene.
La experiencia reúne a niños y adultos alrededor de esa interacción. La curiosidad proviene de acercarse a un animal que suele verse a distancia y observar cómo responde durante el momento de comer.
EN FOCO
Usar un biberón no significa que los peces estén tomando leche.
El caso muestra cómo un gesto cotidiano puede cambiar al llevarse a otro entorno. Aquí, la sorpresa está en el encuentro entre una herramienta familiar y los peces de una alberca, sin que eso implique que su alimentación sea la misma que la de un bebé.



