La batalla legal por los palcos del Estadio Ciudad de México sumó un nuevo capítulo.
Un juez federal concedió una suspensión provisional a Grupo Ollamani para que continúe aplicándose la reglamentación establecida por la FIFA como parte de la organización del Mundial de Futbol.
La resolución fue emitida por el Juzgado Primero de Distrito en Materia Civil y también ordena dejar sin efectos medidas precautorias que habían sido otorgadas previamente a integrantes de la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas.
El conflicto gira en torno al acceso y uso de estos espacios durante el evento deportivo internacional.
Los palcohabientes sostienen que sus derechos han sido afectados.
Roberto Ruano, representante de la asociación, acusó a las autoridades del estadio de desacatar una orden judicial luego de que, según afirmó, se les impidiera ingresar para abastecer alimentos y bebidas antes de los partidos.
Además, adelantó que buscarán acciones legales e incluso posibles indemnizaciones.
Por su parte, el abogado de los propietarios de palcos, Balfre Morales, aseguró que hasta el momento no han sido notificados oficialmente sobre la suspensión concedida a Grupo Ollamani.
Señaló que las medidas cautelares obtenidas previamente continúan vigentes mientras no exista una notificación formal.
En su resolución, el juez consideró que la suspensión no afecta el interés social ni el orden público, ya que permite continuar con los preparativos y la organización de los eventos relacionados con el Mundial.
También destacó que la administración del inmueble se comprometió a cumplir las normas establecidas por la FIFA para la realización del torneo.
A pesar de esta decisión, el litigio está lejos de concluir.
Con posiciones enfrentadas y recursos legales todavía en marcha, el conflicto por los palcos sigue generando incertidumbre a pocos días de que el estadio se convierta en uno de los escenarios más importantes del futbol mundial.



