México recibió 9 mil 062 millones de dólares en remesas durante el primer bimestre de 2026, una disminución interanual de 0.5%, de acuerdo con datos del Banco de México.
Aunque febrero mostró un ligero repunte de 0.4%, el número de operaciones cayó 4.2%, al registrar 22.078 millones de transacciones, de las cuales 98.8% se realizaron vía transferencias electrónicas.
El retroceso ocurre en un contexto de políticas antimigratorias en Estados Unidos y la aplicación de un impuesto de 1% a remesas enviadas en efectivo y otros instrumentos, medida anunciada en junio de 2025.
La presidenta Claudia Sheinbaum criticó el gravamen al considerar que contraviene el tratado bilateral de 1994 contra la doble tributación.
En respuesta, el gobierno mexicano implementó un programa de reembolso para compensar a los connacionales afectados.
Las remesas representan cerca del 4% del PIB nacional y México es el segundo mayor receptor mundial, solo detrás de India.
En 2025, el país captó 61 mil 791 millones de dólares, con una caída anual de 4.6%, la primera tras once años consecutivos de crecimiento.
En febrero de 2026, el número de operaciones bajó 3.2%, pero el monto promedio subió 3.7% a 395 dólares, lo que sugiere ajustes en los patrones de envío ante mayores costos y restricciones.
El superávit de la cuenta de remesas fue de 4 mil 377 millones de dólares en febrero de 2026, cifra similar a la del mismo mes de 2025, lo que aporta cierta estabilidad a la balanza de pagos.
En contraste, residentes en México enviaron al exterior 91 millones de dólares en el primer bimestre, un alza de 4.9%.
Analistas como Gabriela Siller, de Banco Base, advierten que el ligero repunte mensual debe leerse con cautela ante un entorno externo incierto.



