La presidenta Claudia Sheinbaum llamó este 26 de febrero a Estados Unidos a frenar el tráfico ilegal de armas hacia México si realmente desea “ayudar” en el combate al crimen organizado y al trasiego de drogas.
La mandataria subrayó que el flujo de armamento de alto poder fortalece a los cárteles.
Sus declaraciones se dieron tras el operativo del 22 de febrero en el que fuerzas federales abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, líder del CJNG, acción que dejó al descubierto el poder de fuego del grupo criminal.
Armas de origen estadounidense
El secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, informó que entre el 77% y el 80% de las armas aseguradas en recientes operativos provienen de Estados Unidos.
Tan solo en la actual administración se han decomisado cerca de 18 mil armas, entre ellas 215 fusiles Barret calibre .50, 273 ametralladoras y lanzacohetes.
En el operativo en Tapalpa, Jalisco, el círculo cercano de “El Mencho” portaba incluso un lanzacohetes.
La presidenta cuestionó: “¿Nos quieren ayudar? Entonces paren la entrada de armas de alto calibre; muchas vienen de allá”.
Sheinbaum recordó que el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador presentó en 2021 demandas en cortes estadounidenses contra fabricantes y vendedores de armas.
Sin embargo, en 2025 la Corte Suprema de Estados Unidos desestimó la querella que buscaba una compensación de 10 mil millones de dólares.
La mandataria también mencionó el entendimiento de seguridad firmado en septiembre de 2025 entre ambos países, que contempla como punto central disminuir el flujo de armas hacia territorio mexicano.
“Rápido y Furioso”
Como antecedente, Sheinbaum evocó el operativo “Rápido y Furioso”, implementado durante los gobiernos de Felipe Calderón y Barack Obama.
Señaló que aquel esquema permitió el ingreso de armas con supuestos dispositivos de rastreo que terminaron en manos criminales.
“Imagínense nada más”, expresó la presidenta al cuestionar que no hubiera responsables tras el fracaso de esa estrategia.
Un reportaje de The New York Times reveló que parte de la munición asegurada a cárteles se fabrica en la planta Lake City Army Ammunition Plant, instalación propiedad del gobierno estadounidense dedicada a producir munición para su ejército.
Desde 2012 se han asegurado 137 mil cartuchos calibre .50, de los cuales 47% proviene de esa planta.
Sheinbaum insistió en que México colabora en inteligencia e investigación, y destacó que así como su gobierno trabaja para frenar el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, espera reciprocidad en el combate al flujo de armas.
“La más importante sería que disminuyan las armas que están entrando a México”, subrayó, al colocar el tema como eje central de la relación bilateral en materia de seguridad.



