En la Cumbre por la Democracia, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lanzó un mensaje claro: la democracia no puede quedarse solo en elecciones. Dijo que debe ir de la mano con justicia social, soberanía y dignidad para los pueblos.
Durante su participación, recordó los principios históricos de la política exterior mexicana, como la no intervención y la solución pacífica de conflictos.
“La democracia implica libertad, pero la libertad es palabra vacía si no la acompaña la justicia social”, afirmó ante representantes internacionales.
Uno de sus planteamientos más llamativos fue destinar el 10 por ciento del gasto mundial en armamento a un programa internacional de reforestación.
La idea, que ya había presentado en el G20, busca usar recursos de guerra para combatir el cambio climático y generar empleo.
“En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”, expresó.
La propuesta apunta a movilizar miles de millones de dólares para que millones de personas participen en la reforestación de hectáreas en todo el mundo.
Sheinbaum también propuso una declaración conjunta contra la intervención militar en Cuba y reiteró la postura de México en defensa de la soberanía de las naciones. Señaló que el diálogo debe estar por encima de cualquier conflicto armado.
Además, invitó a que México sea sede de una próxima cumbre internacional para debatir un modelo económico enfocado en el bienestar.
Aclaró que su participación en el encuentro de gobiernos progresistas en Barcelona no es contra Donald Trump. “No es una reunión anti Trump, es una reunión por la paz”, aseguró.



