El empate sin goles entre Tigres UANL y Querétaro FC dejó más frustración que emociones en el Estadio Universitario.
La afición felina, que venía motivada tras el Clásico Regio, terminó molesta al ver a su equipo incapaz de vencer al penúltimo lugar.
Pizarro da la cara
Tras el partido, el técnico Guido Pizarro no se escondió y asumió la responsabilidad del resultado.
Reconoció que el equipo no estuvo a la altura y que faltó contundencia para regalarle una victoria a su gente.
Aunque Tigres dominó la posesión del balón, no logró traducir ese control en peligro real.
Apenas generaron dos tiros a gol, mientras que Querétaro tuvo más claridad al frente, evidenciando la falta de profundidad del cuadro local.

El estratega también señaló que las lesiones han afectado el rendimiento del equipo, en especial la ausencia de Fernando Gorriarán, pieza clave en el esquema. Aun así, insistió en que el plantel tiene calidad para competir.
Con 17 puntos, Tigres se mantiene en la pelea dentro del torneo, pero ahora su mirada está puesta en la Concacaf Champions Cup.
El equipo deberá buscar una remontada ante el FC Cincinnati tras caer 3-0 en la ida.
El tiempo apremia para los felinos, que también tendrán que enfrentar a Juárez en la siguiente jornada.
La exigencia es clara: mejorar su juego y evitar otra noche de abucheos en casa.



