Luego del incendio y explosión en la refinería de Dos Bocas, que dejó cinco trabajadores muertos, ahora surge una nueva alerta: la posible contaminación en el río Seco, donde autoridades ya comenzaron labores de limpieza.
La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible informó que colocó barreras especiales en el afluente para contener restos de hidrocarburos. Estas herramientas están diseñadas para absorber contaminantes y evitar que el daño ambiental se extienda.
Aunque ya iniciaron los trabajos, las autoridades no han detallado cuánta contaminación hay, qué tan grande es la mancha en el río ni si está directamente relacionada con el incendio en la refinería. Esta falta de información ha generado incertidumbre entre la población.
Habitantes del Ejido Puerto Ceiba, en Paraíso, denunciaron que los peces que capturan mar adentro tienen olor a petróleo. Aseguran que no pueden venderlos ni consumirlos, lo que ya está afectando su economía.
Uno de los pescadores, identificado como Ángel Gustavo, explicó que los productos del mar presentan un olor fuerte, similar a aceite, por lo que deben desecharlos. Esto representa pérdidas económicas y preocupación por la salud.
Mientras continúan las labores de limpieza, crece la inquietud sobre el impacto ambiental y las posibles consecuencias a largo plazo. Por ahora, la zona sigue bajo monitoreo, en espera de más información oficial.



